Identidades, aprendizajes y relaciones personales

El pasado mes de septiembre me ofrecieron participar con un artículo en el próximo reto de El Bazar de los Locos (@bazalocos2). Esta fue mi propuesta.

Nuestra identidad, múltiple y cambiante, en las redes sociales adquiere una nueva extensión. Damos forma a una más de nuestras identificaciones: una identidad digital. Entramos en ellas con un nick, un alias, un concepto que nos identifica y que a veces es simplemente la prolongación de nuestra identidad personal usando nuestro nombre y apellido. Mi nick en twitter forma también parte de un concepto personal pero tiene un formato inspirado en los cambios de letras por números que utilizaban los primeros hackers informáticos: @b4lduf4

De manera muy improvisada, empecé conectada a twitter siguiendo a personas del ámbito educativo y de la edición, un mundo del que formo parte desde hace más de 20 años!. El término educación que me llevó a apuntarme a twitter era un concepto formal, de manual. Piaget, Kolhberg, constructivismo, escuela tradicional… y sin embargo, la educación que he encontrado y por la que continuo interesándome es de otro tipo, menos tangible, informal, poco evaluable con los métodos convencionales, pero altamente enriquecedora. No creo tampoco que se pueda etiquetar como “competencia básica”; en estos momentos las competencias y el emprendimiento están tan de moda que cualquier cosa que no los promueva debe ser descartado inmediatamente (ironía #modeON). Es una educación de conceptos compartidos, diversos, múltiples, muy formadora, que te permite seguir relacionándote y absorbiendo informaciones directamente del origen, o prácticamente. Una interacción constante, un feedback instructivo que te hace replantear los esquemas mentales de sistemas tradicionales sobre la adquisición de conocimientos.

C. Cobo y J.W.Moravec  en  Aprendizaje invisible. Hacia una nueva ecología de la educación (2011), plantean lo que ellos mismos llaman una metateoría o protoparadigma entendiendo que el aprendizaje invisible engloba:

 “Compartir experiencias y perspectivas innovadoras, orientadas a repensar estrategias para aprender y desaprender continuamente; promover el pensamiento crítico frente al papel de la educación formal, informal y no formal en todos los niveles educativos; y, finalmente, contribuir a la creación de un proceso de aprendizaje sostenible (y permanente), innovando y diseñando nuevas culturas para una sociedad global.”

Y es en este punto donde twitter nos agrupa, nos obliga a estar al día, a buscar información para compartir, a realizar ejercicios de síntesis para que nuestro mensaje despierte interés. Nos aparece como una potente herramienta profesional donde encontramos contenidos de calidad, actualidad, fuentes directas y nos permite entre otras cosas poder seguir de forma paralela diferentes eventos en tiempo real.

Por otro lado, aunque aparece como un ideal de red que facilita un diálogo colectivo, en ella conformamos un microcosmos de intereses comunes en el que nos parece que el mundo entero opina igual (peligro! …los seguimos justo por eso!). De manera que podemos entrar en un bucle de información sesgada, parcial, porque los referentes son los propios y más que asomarnos a una ventana de informaciones diversas, nos arriesgamos a estar solo reforzando nuestras ideas y nuestra comunidad.

Descartando para este artículo el análisis de sus beneficios y sus inconvenientes, es innegable que para los que colaboramos con nuestros textos en la edición de este libro, twitter suscita pasiones.

En palabras de Xavier Botet  (@xbotet) nuestra adicción a twitter viene de encontrar en él una mezcla de información, tertulia y pensamiento propio.

La inteligencia colectiva, o colaborativa en función del grado de implicación, que define George Pór (@technoshaman)[1] se hace evidente en cualquier concepto 2.0 (web, empresa, e-learning..) y twitter la potencia, trabajando en deslocalización, y combinando como ninguna otra herramienta la asincronía y la simultaneidad.

Pendientes de si todas estas interacciones darán lugar a nuevos cambios sociales, las relaciones personales también se han hecho extensas. De intercambios de tuits, a mensajes directos o correos electrónicos y grupos de whatsapp hay una delgada línea. Los 140 caracteres se quedan cortos para las relaciones personales. Si nuestro objetivo es estar al día, repasamos el Time Line, leemos en diagonal y marcamos FAV para lecturas con calma, pero encuentras en la red personas realmente afines con las que de otra manera probablemente no hubieras coincidido nunca. La experiencia se enriquece y completa con el contacto personal, con colaboraciones más allá de la virtualidad y con la posibilidad de generar nuevos proyectos. Los que estamos participando en este libro impreso sin ir más lejos. Recibes un correo electrónico con una propuesta: “¿Te interesaría participar con un artículo?”

La primera desvirtualización, que parece un término de física cuántica o de técnica culinaria, tuvo lugar hace más de un año. Los contenidos que me interesaban en la red iban a hacerse corpóreos y audibles. Nervios. Fue un éxito. Todos con la misma curiosidad y preguntas sobre nuestros inicios en la red, la forma en qué la usábamos y con qué finalidad. Enriquecedor.

A partir de aquí siguieron otras. En Formentera, #FORM12, la más arriesgada, me disponía a viajar en avión y a pasar un fin de semana con vete tú a saber quién. (En estos días de septiembre en los que se movilizan en las islas justamente por una educación de calidad, un recuerdo para todos los que de allí conozco @iferrer @eprats @aalzina @gemturfer y mi más sincero apoyo)

De los millones de docentes dispersos soy cada vez más consciente de que estoy en contacto con ese grupo de freakys, locos de las nuevas tecnologías, que creen en una educación mejor y que esta pasa además por la revisión y actualización de las metodologías y de las relaciones enseñanza-aprendizaje. Son impulsores de lo que proponen y se movilizan para llevarlo a cabo. Comparten experiencias, fuentes, aprendizajes, métodos y creen en la riqueza de una red de conocimientos sin direccionalidad establecida.

El pasado febrero tuve la ocasión de participar en el evento OPEN Meeting Valldigna Novadors 2013 #NovadorsOM13. Me sirvió para confirmarlo todo. Viajé con @coralregi y desvirtualicé un nuevo grupo de personas profesionales, creativas, (de)constructoras de conocimiento, que fomentan la autocrítica y aprenden de experiencias ajenas.

En el encuentro de Novadors compré dos libros (sí, libros! Impresos!), dedicados, eso sí: The Twitter Experience, la primera apuesta de El Bazar de los Locos y Postecnología de Francesc Llorens (@francescllorens).

Y es que de este mundo virtual en el que nos sumergimos necesitamos extraer pequeños tesoros y necesitamos también el contacto físico para completar nuestra experiencia, y esa sensación que tenemos en twitter de estar conectados.

 

 

 


[1] “la capacidad de las comunidades humanas de evolucionar hacia un orden de una complejidad y armonía mayor, tanto por medio de mecanismos de innovación, como de diferenciación e integración, competencia y colaboración.”

George Pór, Blog of Collective Intelligence

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3 comentaris a “Identidades, aprendizajes y relaciones personales

  1. És un plaer i un orgull tornar-te a llegir.
    La barreja de lògica, passió i experiències amb què argumentes el teu recolzament a l’ús de les xarxes socials són una mostra de quan lluny es troba l’estereotip de la gent que les fa servir de forma frívola o per ocupar el temps, i alhora paradigma de la capacitat de reunir el potencial i la tasca de persones de valor, fent bo l’acrònim anglosaxó TEAM (Together Everyone Achieves More).
    Enhorabona i endavant en els teus projectes.

  2. “Nuestra identidad, múltiple y cambiante, en las redes sociales…”. Cuantas veces he oído opiniones negativas sobre la identidad múltiple y cambiante que adoptamos en las redes sociales….Pero…y las identidades múltiples y cambiantes que adoptamos en el trabajo, con la familia, un sábado por la noche….Esas no son cosas de frikis…

    • sí, claro! no es una descripción negativa.. nuestras actitudes en la red no son más que un reflejo de nuestro comportamiento y de las relaciones que establecemos a diario en nuestra vida cotidiana. Es evidente que no actuamos de la misma manera en los diferentes entornos: familia, trabajo.. todo y ser la misma persona! La red es un entorno más donde expresarnos.

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